lunes, 17 de septiembre de 2012

Lecciones sobre la estética (1832- 1845) - Georg Wilhelm Friedrich Hegel

“[… ] lo bello del arte es la belleza nacida y renacida del espíritu. En la misma medida en que el espíritu y sus producciones son superiores a la naturaleza y sus manifestaciones, descuella lo bello del arte por encima de la belleza natural”.






Las reflexiones estéticas que el filósofo alemán plasma en este trabajo se tornan, hasta cierto punto, desconcertantes… salvo si se coincide con él. En esta nueva era que acontece, ligada irrefrenablemente al avance científico que experimentan disciplinas como  la neurociencia, este pensamiento se queda obsoleto.
 
Hoy día se puede llegar a explicar, cada vez con mejores resultados, cómo es el proceso interno de creación en el ser humano. Hegel concibe el espíritu como “lo auténtico”, situándolo en el origen del arte. Sus ideas van encaminadas a desentrañar la premisa de que cualquier creación humana, por mediocre que pueda llegar a ser, está “por encima” de la naturaleza. No obstante, cabe mencionar que ciertas expresiones como “por encima” o “superior” no las refiere aquí a cuestiones cualitativas, sino que pretende hacer una distinción entre lo creado por el hombre y lo natural, es decir, los considera planos distintos. En cualquier caso, resulta difícil creer que el “espíritu”, a través del hombre, pueda crear arte por sí sólo. En el proceso de creación influyen muchos factores a los que el alemán no hace mención, tal es el caso de los conocimientos, las experiencias, los sentimientos, las sensaciones, los estados anímicos, las influencias artísticas y extra-artísticas, los recuerdos, las idealizaciones, el carácter personal, las asimilaciones, o el subconsciente.
 
              En cuanto a las cuestiones puramente estéticas, podemos resaltar dos puntos principales. Por una parte, el filósofo niega lo bello y artístico de la naturaleza, argumentando que sólo el arte proviene del espíritu. De la misma manera, concibe la “belleza” de la naturaleza como un reflejo limitado y caótico del espíritu humano, resaltando que cualquier fenómeno natural carece de sentido por sí mismo. Esto, a parte de poder dar lugar varias interpretaciones es discutible y criticable. En cualquier caso, lo que no se puede negar es la influencia de la naturaleza, de manera directa o indirecta, en la creación humana.
    FOTO: Ernest Descals
Por otra parte, Hegel es incapaz de concebir el arte como objeto de estudio de la ciencia y la filosofía (aunque reconoce la aportación de esta última en algunos casos). Sus argumentos al respecto se inclinan a considerar el arte como medio y no como fin: atribuye a éste un carácter ocioso y considera que su vida yace en el ámbito de lo aparente. Para él un fin verdaderamente último no ha de ser producido por la apariencia. Además, otorga el lugar del arte al sentimiento, sensación, intuición, imaginación (libre, por lo tanto, de normas) .Quizá tenga razón en que el arte no pueda ser analizado y justificado de forma objetiva en su totalidad, pero sí se pueden comprender algunos parámetros aislados. En cambio no se puede concebir el arte al márgen de ciertas reglas: hasta la obra más “caótica” puede tener algún tipo de estructura lógica interna. Obviamente, si este no tuviera orden, los estilos e incluso la propia estética carecerían de sentido en la enseñanza artística.


 

3 comentarios:

  1. Hola amiga Sandra, por favor podrias intentar de poner el nombre del autor de la fotografia, que muestra al Pintor, que soy yo mismo pintando?, Mi nombre es ERNEST DESCALS -PINTOR y FOTOGRAFO, Muchas gracias y Saludos.

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    1. Lo siento. Ya está solucionado. Gran trabajo,por cierto.

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